Santa Teresita 2011

Llegada ayer, después de una semana sin entrar aquí estoy de vuelta. Empezando con un año totalmente distinto al anterior… Arranque el año en mi segunda casa, el viaje de ida insoportable, nunca falta la nena o el nene de atrás que se duerme cuando vos estas mas lucida y se despierta cuando vos queres dormir, no le faltan sus gritos, sus idas y vueltas, y sus juguetes golpeando contra tu asiento cuando vos queres descansar. Tampoco falta estar media hora parados en la ruta por que hubo un choque, en fin la ida fue insoportable salvo que en la parte de abajo del micro había un chico y tengo que admitir que la primera vez que fui al baño pensé que era su hija y la segunda vez que baje pensé que era un nene. Llegamos al hotel y como todas las casualidades de la vida ¿Quién estaba? Si el, con sus papas y sus dos hermanos; ahí cuando lo vi dije “me enamore” y si no me importa lo que digan y/o opinen para los que dicen que no existe fue amor a primera vista, si creo y cual hay? El hotel hermoso pileta climatizada con hidromasaje, pileta afuera con un bañero no sobresaliente como lo normal… Playa, sol y chicos demasiados buenos; test que hice del verano “chicos cancheros” como reconocerlos? Con bermudas, gafas y un bronceado exclusivo… Los días pasaron y este chico me volvía cada vez más loca y encima lo tenía en el mismo piso, como lograste volverme loca eh, te me sentaste a metros y cada cinco segundos te estirabas apropósito y de paso me mirabas, y obvio como mujer que soy tampoco me negaba a mirarte, como cambiaste mis mañanas eh, levantarme a las 8.30 y cambiarme rápido para bajar y verte; y la cena lo mismo bañarme y estar dos horas abajo esperándote, vos sí que no me volviste loca en estas vacaciones. Llego el día miércoles, ¡qué miércoles! dos planteles de futbol uno de Belgrano más que mamita! Papitos! Salvo cinco o seis todos los demás estaban buenos, tres habitaciones en nuestro mismo piso, subir y bajar apropósito; con las puertas abiertas bañándose y cantando cumbia a todo lo que daba y perfume que rondaba por todo el hotel. Nunca me olvido del jueves que la mayoría me saludaron con un -hola ¿cómo andas? (y no es mentira ni por sentirme linda pero era así, me saludaron unos cuantos) y luego el otro plantel; Laferrere, de ahí cinco o seis eran lindos pero UNO, ese sí que me volvía loca, después de cada entrenamiento que entraba por aquella puerta principal todo sudado con su camiseta y su gorra; morochito alto y peladito, siempre serio. Me acuerdo de la noche del sábado que yo estaba en la escalera parada esperando para ir a comer y vos pasaste justito, bien cerca por ahí y rozaste tu brazo sobre mi panza y se me puso la piel de gallina OH MY GOD! Pero esto no fue lo TERRIBLE, el domingo, si ese maldito domingo que me volvía para acá, como genia que es mi hermana me dice -acompañame al baño y bueno justo mi chico X (no voy a decir su nombre) había ido al baño con su hermano y el futbolista estaba parado ahí en recepción; como mujer que soy y tengo esa técnica de seducción, me pase bien por al lado de el apropósito muajaja, mi hermana entra al baño y yo la espero en el pasillo y pasa este bombón (el futbolista) y me pone una de su mano sobre la panza casi cintura y con ese perfume y sonrisa al costado me susurra al odio -hola preciosa y se va por aquel pasillo que quien sabe a dónde te dirigía y justo salía X del baño con su hermano que ni cinco de pelota me diste o yo no me di cuenta porque justo el futbolista se me asoma dos veces y me sonría. En fin, yo creo que no pase unas mejores vacaciones como estas; tomando sol casi todo los días, entre dos bombones, uno que el destino hizo que me lo cruzara en el hotel y estemos todos los días transmitiendo cosas mediante miradas y el futbolista típico ganador que si quiere una noche la tiene.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Thanks for u visit

FOLLOW ME †